La solución al desmadrito: el PES con el PAN, y el PRD con Morena

Convento de Arrabal
Escrito por: El Parroquiano

Y para que el PRI no caiga en los golpes de pecho

Al ritmo político que vamos (si realmente la política ha cambiado tanto o en realidad en México tenemos a una nueva camada mundial de filósofos), los mexicanos terminaremos o locos o “trastornados”, como dicen algunos amigos de Jalisco y Sinaloa.

En realidad, no podría echarle toda la culpa solo a nuestros ejemplares.

Vemos los últimos acontecimientos en Chile y Honduras. ¿Por ello la confianza de un Frente (PAN-PRD-MC), capirotado de todo? ¿Vende más la oferta de la Derecha que la de la Izquierda perdida, o el Centro traicionero a sus promesas de cambio, juradas 12 años después de ser expulsado de Los Pinos? En realidad la mezcla del azul y el amarillo dan verde.

Morena -Andrés Manuel López Obrador-, no anduvo entre las ramas, ha hecho bien el cálculo, y aquél piquito que le faltó en el 2006, o picote en 2012, se lo daría cualquier otro partido, así tuviera pacto con el diablo; pero no, el PES, dice, lo tiene con Dios.

¿Es la opción encontrada por José Antonio Meade, simpatizante del PRI convertido en candidato, porque no hay de otra? El domingo, ante mujeres mexiquenses, casi agota las cuentas del Rosario. Tal vez para empatar a Andrés Manuel, quien se auto-considera ya un Iniciado, debió hacer alusión a la “Vela Rosa”, el “Domingo de Adviento”, a “encomendarse” y pedir por los necesitados.

Ya voy.

En efecto, en Chile volvió a ganar la Presidencia de la República (en segunda vuelta), Sebastián Piñera, político de Derecha. En su primera ascensión al poder nacional (2010-2014) se convirtió en el primero de esa ideología en ser Presidente de Chile, 10 años después de la salida de Augusto Pinochet.

Afirman los analistas que en su triunfo fue determinante la movilización de la Derecha. Que el gran perdedor fue el Centro-Izquierda, y que “un 25 por ciento de las personas que votaron en la primera vuelta por la izquierdista Beatriz Sánchez apoyaron al ex presidente derechista en la segunda.

La Derecha en México, eso sí, no está manca. Pero la izquierda, en este juego de mesa en el que todos quieren comerse a todos, no está ciega. ¿Y el Centro? Quiere parecerse a ambos.

Tan sensato habría sido que el PES se fuera con el PAN y el PRD con Morena.

¿Pero qué pasó en Honduras?

Que después de tres semanas de incertidumbre política por la recién elección presidencial, cuyos resultados ya habían provocado una veintena de muertos (algo que en México no ha ocurrido hace casi tres cuartos de siglo), el Tribunal Supremo Electoral declaró ganador a Juan Orlando Hernández, aun mandatario en funciones, sobre el opositor Salvador Nasralla.
¿Qué partido abanderó a Hernández? El Partido Nacional de Honduras, surgido sobre un perfil humanista cristiano. ¿Algo nos dice eso?

Bueno, los hábitos y las costumbres se adaptan y se acoplan a lo que el cliente pida. ¿De qué está harta la ciudadanía?

En el viejo continente las cosas no andan tan diferentes. El actual Presidente francés, Emmanuel Macron, debió quitarse desde principios de año el frac del Partido Socialista, encabezado por Francois Hollande, y crear su propio proyecto… de Centro.

En todas partes, a falta de beneficios tangibles, invaden los vendedores de “elíxires”, paraísos, “Neverlands”, tierras prometidas.

El lunes, La Jornada destacó en su portada un cartón de Magú, el caricaturista que traza feo. Lo tituló “Guajopavos a salvo”. El monero mostraba los famosos guajolotes mexicanos de Navidad exhibiendo mantas donde agradecían a los partidos salvarles la vida: “PAN y PRD, agua y aceite”, “Morena y PES, ¿qué pex?” y “El PRI no eligió a un priísta”…. “Andan tragando sapos”.

La verdad, qué desmadrito, eh…

Convento1959@hotmail.com