¿Y el no hacer ‘apología del delito’ de los medios, apá?

Convento de Arrabal
Escrito por: El Parroquiano

El apetecible festín que no deberías negar…

Era principios de 2011 y la violencia carcomía al país (casi en los mismos niveles de ahora, pa’ qué más que la “verdá”), entonces la “ideota” de un puñado de medios de comunicación, impresos y electrónicos, incluidos los de la web, para apoyar las imploraciones del entonces Presidente de la República Felipe Calderón, de no seguirle el “juego” al crimen organizado, fue el de firmar un acuerdo de no hacer en adelante “apología del delito”. No hacer héroes, pues.

Mmmmhhh…

Ese rostro, con facciones untadas de ética y golpes de pecho de tantos medios, pocos lo creyeron; la tentación de la nota roja, y qué más que la roja-roja, es un postre bastante apetecible.

Sólo quiero poner un poco de merengue como ejemplo: El sepelio de Felipe de Jesús Pérez Luna, “El Ojos”, en el panteón de San Lorenzo Tezonco, en Iztapalapa, al que asistieron unas 400 personas y con aplausos y vítores despidieron a quien tres días antes fue abatido por miembros de la Marina.

Nadie quiso dejar fuera de sus páginas, pantallas, portales, micrófonos, artículos, el sentimiento popular de -perdón por la redundancia- un popular personaje, así fuera líder de un cártel, y así lo negara una y otra vez el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, para él un territorio curado de espanto de la presencia criminal.

El 90 por ciento de los medios que hace seis años juraron no hacer el “juego” al crimen organizado cayeron ante la suculencia de la nota.

No sólo lo difundieron el lunes y martes, ya encarrerados, le siguieron ayer. Y le seguirán porque el festín es a prueba de paladares finos.

Pero debemos puntualizar que mayormente cubierto fue el abatimiento de Pérez Luna ocurrido el jueves pasado, aunado al gran operativo de la Marina y al despliegue policiaco en la delegación Tláhuac, a los “narco-bloqueos”, a la quema de vehículos. Imperdible el circo de los grupos violentos. Uno de los preceptos del periodismo es informar la verdad. Y a veces la verdad es dolorosa. Si es un suceso y tiene interés en la sociedad, es nota y debe informarse, admiten los mejores maestros de periodismo, por encima de los heroicos acuerdos contra la apología del delito.

Y como cubrieron el enfrentamiento entre federales y miembros del Cártel Tláhuac-Chalco, han cubierto todos los capítulos de la nueva historia del crimen organizado que se llama “Huachicoleros”.

¿Pero quiénes, principalmente, firmaron aquel acuerdo hace seis años y hoy se dan gusto adjetivando y nombrando, explayándose en páginas y pantallas?

El 24 de marzo de 2011, en el Museo Nacional de Antropología e Historia, unos 50 directivos de medios de comunicación firmaron el Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia, impulsado por Iniciativa México. El primer punto del acuerdo, y a grandes rasgos el principal, “no ser voceros del crimen organizado”. El segundo, que daba protección a periodistas.

Entre otros más, “no justificar las acciones del crimen organizado y el terrorismo”.

“Medios impresos, radio y televisión no deben difundir información que ponga en riesgo la viabilidad de las acciones y los operativos contra el crimen organizado o que comprometan la vida de quienes combaten a la delincuencia o a sus familias, como son policías, Fuerzas Armadas, investigadores, jueces y cualquier otra autoridad vinculada a la seguridad”, señalaban en su “manifiesto”.

“Deben evitar el lenguaje y terminología empleada por los delincuentes.

“Los medios deben establecer criterios para determinar el espacio que asignen a la publicación de notas, difusión de imágenes y fotografías de actos de violencia y terrorismo”.

El acto, se dijo el día de la firma, fue atestiguado por artistas, académicos, y unos 45 representantes de organizaciones sociales y civiles.

Entre muchos otros directivos, estuvieron, con foto de por medio: Olegario Vázquez Aldir, Emilio Azcárraga Jean, Ricardo Salinas Pliego, Rogerio Azcárraga y Francisco A. González.

Los conductores del evento fueron Carlos Loret de Mola y Sergio Sarmiento.

Participaron Javier Alatorre, Óscar Mario Beteta, José Cárdenas, Leonardo Kurzio, Jorge Fernández Menéndez, Ciro Gómez Leyva, Pedro Ferriz de Con, Joaquín López Dóriga, Carlos Puig y Denisse Maerker.

Testigos: José Narro, Federico Reyes Heroles, Juan Ramón de la Fuente, Homero Aridjis y Héctor Aguilar Camín.

Entre otros medios: Excélsior, El Universal, Milenio, El Economista, El Financiero, La Crónica de Hoy, La Razón, Grupo Novedades, Revista Etcétera, Organización Editorial Mexicana. Muchos otros de circulación local de varios estados.

De radio y televisión ni se diga, ya me cansé de enumerar. Sitios web y adherentes.

Entre los no firmantes, quizá por no haber sido invitados, están La Jornada, Reforma, IMPACTO.

Hace unos días, Loret de Mola incluso difundió el “especial” discurso de Servando Gómez, “La Tuta”, ex líder de los “Caballeros Templarios”, en el penal del Altiplano, en Almoloya, en el que habló, emocionado, de las piezas del ajedrez, en el marco de un curso sobre lo mismo ofrecido por la Fundación Kaspárov y contratado por la Comisión Nacional de Seguridad.

“La Tuta”, retrató en palabras Loret de Mola, mencionaba “peones”, “reyes”, “caballos hermosos”, “espadas templarias”.

De su artículo salió la nota para quien le interesara. A todos, principalmente de aquellos firmantes.

Todo un festín “informativo”, sin duda.

Pero, ¿y el no hacer “apología del delito”?

Convento1959@hotmail.com