Madero quiere matar el gallo a Slim

Para Ripley. Hace un mes fue Silvano Aureoles, legislador de izquierda. Es lo suyo. Hace semana y media, el hombre más rico del mundo. Antier, el líder nacional del PAN. Preocupados por los trabajadores. Aunque usted no lo crea.

Requerí pellizcarme dos veces.

¿En realidad, el PAN, Gustavo Madero, propuso revisar el Salario Mínimo?

Muchos lo entenderíamos y podríamos darlo como una posibilidad de cualquier fuerza política, pero los obreros, los trabajadores, jornaleros en general -si en su rutina diaria estuviera escuchar noticias o leer periódicos- no saldrían, seguramente, de su asombro.

Quienes esperarían, o esperan, ya no la propuesta, sino la acción, desde hace décadas, la tomarían sin asombrarse de un PRD o un PRI.

¿Pero del PAN? Sin embargo, “aunque usted no lo crea”, el planteamiento es del PAN.

Continuar leyendo…

El vuelco histórico; las nuevas leyes de reforma

En el Senado, el colmillo de Emilio Gamboa fue definitorio para conseguir la aprobación de la Energética con el intenso cabildeo entre la oposición, sentando y levantando, alternativamente, al PRD y al PAN

Nunca en la historia de México, en casi siglo y medio, se había dado un cambio estructural tan notorio y de envergadura como el construido entre 2013 y la mitad de 2014

Durante su campaña política por la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto evocaba trabajar por un México distinto, transformado.

Para los mexicanos, cualquier discurso era pan con lo mismo si, en principio, quien lo prometiera no reflejaba confianza y sinceridad.

La candidatura presidencial de Peña Nieto se fraguó, sin embargo, con gran trabajo, que contempló la reivindicación del PRI con la sociedad, recuperando asientos en los congresos, gubernaturas, pero también haciendo una labor política en el Estado de México.

Más allá de eso había que elaborar un plan de gobierno federal, una estrategia. Prometer es necesario para cumplir.

Continuar leyendo…

Como ‘Chuchos’: ‘¿Qué le pasa a Marcelo?’

Reintentando un fallido ‘bullying’, Ebrard (o volvió a ingerir algún lúpulo o no deja de meterse debajo de las mesas) arremetió contra uno de sus clientes favoritos. Ducho en el sable, Zambrano volvió a estamparle la ‘Z’ (de Zorro)

La administración de Marcelo Ebrard se distinguió por varias cosas, entre ellas por un buen gobierno, sin duda.

Pero también por su cerrazón de no compartir la institucionalidad de gobierno con el federal, entonces encabezado por Felipe Calderón.

Ante los guiños de la Presidencia, siempre fue el “No hay, no hay”.

Ebrard continuó la línea de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, de no tomarse, ni siquiera, la foto con su contraparte. A López Obrador tocó compartir relaciones con Vicente Fox, pero en lugar de interactuar peleaba.

Fue un sexenio de locura. Sí, de locos.

Continuar leyendo…